Superficie Ocular
Alteración de la lágrima y la superficie ocular.
El síndrome de ojo seco es una alteración de la cantidad o la calidad de la lágrima, o de la superficie ocular, que impide que el ojo se mantenga adecuadamente lubricado. Puede originarse por una producción insuficiente de la parte acuosa de la lágrima, por disfunción de las glándulas de Meibomio (que aportan el componente graso que evita la evaporación de la lágrima), o por una combinación de ambos.
Ardor, sensación de cuerpo extraño o arenilla, enrojecimiento, fatiga visual, visión que fluctúa o se aclara al parpadear, y molestia que empeora con el uso prolongado de pantallas o en ambientes con aire acondicionado o viento.
Entre las causas que se evalúan están la deficiencia lagrimal acuosa, la disfunción de glándulas de Meibomio y el componente evaporativo de la lágrima. Determinar cuál predomina en cada caso es parte de la evaluación clínica, no algo que el paciente pueda establecer por sus propios síntomas.
La evaluación en consulta incluye examen de la superficie ocular y de la película lagrimal. El manejo se ajusta según los hallazgos e incluye, de forma general, medidas de higiene palpebral y lubricantes oftálmicos; el tratamiento específico se define según la causa identificada en cada paciente.
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Referencias generales